BURTON por BURTON.

Edición de Mark Salisbury.
Prólogo de Johnny Depp.
Edición ampliada y actualizada.
Angle Editorial, 2009.
ISBN: 978-84-96970-49-6.

El universo Burton es un océano profundo en el que hay que sumergirse. Es otro mundo, con otra luz, con otras reglas, lleno de detalles que dan sentido a la totalidad. Y ahí estás disfrutando de la intensa vida de los muertos, de amores de ultratumba, de sorpresas funestas, cuando te preguntas cómo empezó todo. Y entonces por arte de birlibirloque aparece “Burton por Burton”, con prólogo de su amigo Johnny Depp que además de estar como un queso, es un auténtico icono underground.

¿Qué más se le puede pedir a un libro sobre Tim Burton?

En palabras de Johnny Depp,

“Para mi es un auténtico genio y, creedme, no utilizaría este calificativo con mucha gente. Lo que hace él no se puede etiquetar (…) Tiene un don muy especial que no se encuentra cada día. No se le puede considerar un simple director de cine. Resulta más adecuado el título, tan escaso de “genio”, y no sólo por sus películas, sino también por los dibujos, fotografías, ideas, por su agudeza y por su imaginación.”

Burton por Burton” nos explica como empezó todo, desde el principio. Aporta nueva luz a ese universo cautivador y mágico. Se detiene detalladamente en cada una de sus obras explicando las anécdotas, el antes y el después, analizando el acto creativo.

Después de los agradecimientos, el prólogo de Johnny Depp y la introducción de Mark Salisbury, comenzamos el recorrido por su infancia en Burbank y a continuación nos explica su experiencia en Disney y cómo nació “Vincent”.

Rememorando esa etapa, Burton nos habla sobre los modelos impuestos por la sociedad y los impulsos reprimidos.

“Recuerdo que un día me sentí completamente frustrado, porque me encanta dibujar pero en realidad no se me da demasiado bien. Un día alguna cosa hizo clic dentro de mi cerebro. Estaba preparando unos bocetos y pensé - A la mierda, me da igual si sé dibujar o no. Me gusta y punto – Juro por Dios que de un segundo a otro experimenté una sensación de libertad que no había sentido nunca anteriormente.”

A los que nos gusta que nos cuenten cómo nace una idea, cómo se gesta un proyecto, esta parte del libro nos muestra que de lo malo siempre se aprende. Nos enseña lo transformadores que pueden ser los baches de la vida, la importancia de la amistad, la coherencia de una vida apasionada, el valor de mantener la fe en lo que uno hace.
La importancia de encontrar el sentido, de conseguir la capacidad de comunicar. Es un gran mensaje, la verdad.

A continuación, de su mano recorremos “Hansel y Gretel” “Frankenweenie, “La lámpara de Aladino”, “La gran aventura de Pee-Wee” “Beetlejuice” y “Eduardo Manostijeras”.

Aquí aparece el tema de la soledad, de la conexión con el entorno y también nos presenta el tema de la libertad bajo los disfraces.

“Crecí con películas de Lon Chaney y Boris Karloff. Estos tipos tenían una libertad especial, aunque mucha gente crea que no se les ve por culpa de la cantidad de maquillaje que llevan, cosa que me parece una tontería. He descubierto que cuando maquillas a un actor, en realidad le estás liberando. Se pueden esconder detrás de una máscara y mostrar otra cara de ellos mismos, y eso es genial.”

Poco a poco llegamos a “Batman vuelve” “Pesadilla antes de Navidad” “Cabin boy” y “Ed wood”. Seguidos de “James y el melocotón gigante” “Mars attacks!” “Superman lives” “La melancólica muerte del chico ostra” “Sleepey Hollow” y “El planeta de los simios”, capítulo especialmente interesante para quien quiera saber los motivos que llevan a producir un remake sin tener acabado el guión.

Finalmente la obra repasa “Big Fish” “Charlie y la fábrica de chocolate” “La novia cadáver” y “Sweeney Todd”.

El recorrido por la filmografía Burtoniana no sólo sirve para tratar el tema del arte en el cine. También nos habla sobre la dualidad y sobre el rechazo de la realidad. Además de mostrarnos “esas cosas” que se hacen para sobrellevar la existencia y enseñarnos a dar la vuelta a ciertos estereotipos expresivos.

El libro, repleto de fotografías y dibujos originales del director, es una delicia concebida para ser leída de un tirón. Imprescindible para amantes del cine, del arte y por supuesto de Tim Burton.