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28 dic 2009

NUMERO 9.

Tuve la oportunidad en el Festival de Sitges de poderme deleitar con la visión de la película "Numero 9", que este enero se estrena en todos los cines y que os recomiendo encarecidamente.

Un filme producido por Tim Burton ("Sweeny tood") y Timur Bekmambetov ("Wanted"). Dirigido magníficamente por Shane Acker, director novel no muy conocido, sólo ha dirigido dos cortos siendo el último nominado al Oscar en el 2005 y que ha convertido en este largometraje (os recomiendo que lo veáis antes de la película, os haréis una idea).

SINOPSIS:

Cuando 9 abre sus ojos por primera vez se encuentra con un mundo desolado en
el que los humanos no son más que un lejano recuerdo. En su lugar se encuentra con una pequeña comunidad de “criaturas” como él, refugiados, escondidos de las feroces máquinas que parecen empeñadas en acabar con ellos. Así, pese a ser un neófito en el grupo, 9 tratará de convencer a los otros de que ocultarse no es la solución y que la única forma de sobrevivir es tomar la iniciativa para descubrir el motivo por el que las máquinas quieren destruirles en primer lugar. Pronto descubrirán que el futuro de la civilización puede depender de ellos.”

Parece imposible que personajes tan inertes como los protagonistas de esta historia, sean capaces de transmitir tantas emociones, me recuerdan a WALL-E (Disney), aunque Shane se inspiró en directores como Jan Svanktajer, Quay y Lavenstein.

Muñecos de hilo de solo 20 centímetros ( de estilo “ stitchpunk”) envueltos en un mundo completamente destruido y oscuro , sin ningún resto de vida a su alrededor, solos. El director utiliza como recurso para dar esa imagen de ternura inconfundible, la expresión de los ojos (recurso no obstante que se utiliza para humanizar en animación a los personajes mecanizados, de manera frecuente) con la diferencia que simplemente se mueve la pupila se abre y cierra según la emoción del momento, transmitiendo los sentimientos a la perfección.

La puesta en escena es espectacular y eso que el presupuesto no era exagerado, pero han sabido plasmar a la perfección ese mundo oscuro, oxidado y retro que hace tremenda la imagen. Un despliege de talento sin duda.

La historia es buena, simple, nada compleja, quizás lo más flojo de la película aunque el desarrollo de los personajes le infunde fuerza. En mi humilde opinión el guión es lo más flojo, pero la imagen y los personajes tienen tanta fuerza que si a veces el guión es flojo no te das ni cuenta.

La recomiendo con todo el cariño, ¡una película espectacular!

VALORACIÓN:

Lo mejor: Los personajes y la estética.

Lo peor: Aunque la idea es buena, el desarrollo es flojo.

12 nov 2009

CUENTO DE NAVIDAD (A Christmas Carol)

A través del motion capture en 3D, Disney convierte el clásico de Dickens en una película tecnológicamente increíble .

SINOPSIS:

Ebenezer Scrooge (Jim Carrey) comienza las vacaciones de Navidad con su habitual actitud despreciativa y bruscos modales cuando habla con su fiel empleado Bob Cratchit (Gary Oldman) y con su alegre sobrino (Colin Firth). Pero cuando los espíritus de las Navidades pasadas, presentes y futuras lo llevan en un esclarecedor viaje que le revela verdades que él se resiste a ver, el viejo Scrooge finalmente deberá abrir su corazón y compensar años de rencor antes de que sea demasiado tarde... Adaptación del clásico de Charles Dickens, utilizando la misma técnica de animación que en "Polar
Express" y "Beowulf".

Tras unos minutos de deslumbrantes paisajes victorianos en 3D, la película coge un tono que despista a cualquiera que conozca esta historia fantasmagórica, sin duda, el cuento navideño por excelencia.

Nos encontramos ante un señor Scrooge estático y poco refunfuñón, de una dureza fugaz que se diría incluso dulcificada. Cuesta reconocer al personaje grotesco del cuento, ese viejo sarcástico y mezquino que rabioso con la vida va exclamando ¡Paparruchas! y hace que los niños salgan corriendo a su paso. Aquí casi parece humano, como si los señores de Disney hubieran olvidado que en los cuentos la exageración es una virtud.
Del resto de personajes mejor no decir nada, pues resultan totalmente inexpresivos.

La parte positiva se concentra en los efectos del 3D que consiguen retener al público en sus butacas. La estética cuidada y detallista logra transportarnos en el tiempo. Y la poderosa presencia de los fantasmas consigue mejorar el ritmo de la película, sobretodo en la segunda mitad.

Aún así, nos encontramos ante una película más concentrada en el lucimiento tecnológico y estético, que en la transmisión de un cuento obligatorio para todas las almas mezquinas que necesiten reflexionar sobre sus actos miserables.

Lástima que tanto artificio no consiga lo que el cuento de Dickens lograba colocando las palabras adecuadamente: emocionar.
VALORACIÓN:

Lo mejor: Los efectos 3D
Lo peor: La mala interpretación del cuento. Disney podía hacerlo mejor.

5 ago 2009

UP.




¡Buena Luna Criaturas!

Estas épocas estivales son muy propicias para que las grandes productoras americanas saturen el mercado con sus películas dirigidas al publico infantil y todos aquellos que tenemos pequeños engendros entre nosotros, sabemos de lo importante de ocupar el tiempo de esas pequeñas bestias que llamamos hijos.

De entre todo lo que ha venido y esta por venir, el pasado viernes se estrenó "Up" una nueva película de los amigos de Pixar y Disney. Encargados de esta nueva entrega de animación de los imaginarios de "Ratatouille" y "Wall-E" son Pete Docter y Bob Peterson, encargado este ultimo del guión y participante el primero de ellos en "Monstruos S.A".

Lo cierto es que debido a nuestro retiro estival, ha costado un poco acercarnos hasta el cine mas cercano para ver que nos daba de sí, esta nueva entrega de animación apuntada a la opción 3D.

SINOPSIS:
"Up" cuenta la historia de un vendedor de globos de 78 años, Carl Fredricksen, quien finamente consigue llevar a cabo el sueño de su vida al enganchar miles de globos a su casa y salir volando rumbo a América del Sur. Pero descubre demasiado tarde que la mayor de sus pesadillas se ha embarcado también en el viaje: un explorador de la jungla llamado Russell, que tiene 8 años y un optimismo a prueba de bombas.

Lo cierto es que desde que Pixar inició una nueva etapa con "Ratatouille", poco a poco ha ido dando un giro argumental a sus historias, desligándose de la faceta mas infantil explotada por sus colegas de Disney y optando por unos guiones elaborados y maduros, con unas temáticas mas trascendentes, pero a su vez dándonos momentos entretenidos y divertidos dirigidos a los mas pequeños de la casa y así poder disfrutar verdaderamente de una película de animación en familia.

El cum laude de esta vuelta de tuerca, parecía haberse alcanzado con la encantadora y minimalista "Wall-E", pero nos equivocamos, la factoría de ideas Pixar ha vuelto a conseguir enternecernos, conmovernos y divertirnos, a la vez que nos da un toque de realidad brutal con una historia preciosa y llena de ilusión que hace que vuelvas a sentir lo que es el poder de la imaginación.

Con unos primeros veinte minutos apoteósicos en los que nos desentraña de manera explosivamente dulce la evolución de la vida de una persona y la búsqueda que todos, de una forma o de otra, realizamos a lo largo de nuestra vida. Esa búsqueda de nuestro particular Santo Grial, lleva a nuestro abuelo cascarrabias a introducirnos en una magnifica metáfora plasticamente bella sobre la búsqueda de la felicidad y lo importante del camino en su búsqueda.

Técnicamente está en la linea que nos tiene acostumbrados Pixar, con unos avances consolidados, película a película que hace que acabes no dándote cuenta de lo perfecto de las texturas, de la barba del Sr. Fredricksen, de como a medida que pasa la trama, la cara regordeta y simpática de su compañero de viaje se ensucia casi imperceptiblemente y un sin fin de detalles, que gracias a un guión maravilloso, pasan gratamente desapercibidos.

Esta claro que el listón esta muy alto y todo lo que pase este verano en lo que a cine de animación familiar se refiere, deberá medirse con la vara de "Up", siendo practicamente imposible ni siquiera igualar, lo que sin duda pasará a ser una de las historias míticas del cine como "El chico" de Chaplin, "El Mago de Oz" de Judy Garland o "Fantasía" de Disney.

VALORACIÓN:

Lo mejor: Las imágenes del abuelo cargando con su pequeño mundo cual Atlas septuagenario.

Lo peor: La pequeña perdida de intensidad de la ultima parte en la jungla.

18 jun 2009

Ponyo en el acantilado













Las cosas pequeñas entran en contradicción principalmente con las grandes. He aquí una verdad de Perogrullo con la que James Thurber habría producido un artículo de prensa brillante y lleno de comicidad. También es harto conocido que son los japoneses los más perfeccionistas minituarizadores de todo lo empequeñecible que haya en este mundo, le quitan y le añaden hasta que te cabe en la palma de la mano. Imagino que este afán está cargado de sentido común, o le reducen el tamaño o no les cabe en el minúsculo apartamento de su ciudad de 35 millones de habitantes. El único inconveniente en el proceso de empequeñecer por la vía de eliminar lo superfluo, es que te lleves por delante, sin pretenderlo, lo esencial. Este es un mal que aqueja a menudo a los realizadores de cine cuando llevan a la pantalla la adaptación de alguna obra literaria: en el empeño de mostrar lo máximo posible, terminan por pervertir el espíritu de la novela, con lo que la decepción tanto para su autor como para el lector fan está garantizada.

Hayao Miyazaki, como buen japonés, es un maestro indiscutible en el arte de la minituarización, pero además, y al hilo de lo anterior, tiene el don de preservar no solo lo esencial sino además de auparlo y darle todo el protagonismo. Ha demostrado en cada una de las ocasiones en que se ha arremangado bien la camisa, que es capaz de centrar nuestra atención en un mensaje esencial y también lo consigue esta vez con Ponyo en el acantilado, pero, para el caso que nos ocupa, aparca la grandilocuencia y la pluralidad de personajes, y narra lo grande por vía de lo pequeño. Con menos personajes, pocas localizaciones, fotogramas menos abigarrados y un redoblado esfuerzo en hacer más fluido el movimiento consigue impactarnos con una eficacia inaudita. Vamos sobrevolar la trama a vista de pájaro:


SINOPSIS:


Sosuke, un niño de 5 años que vive con sus padres al pie del acantilado de un pueblo pesquero, encuentra en la playa bajo su casa, antes de acudir a la guardería, un extraño pez con cara de niña. Se trata de Ponyo, la hija de un mago submarino que se ha atorado dentro de un tarro de mermelada al huir de la sofocante tutela de su padre. Rápidamente nace la amistad entre los dos protagonistas y, ésta, se va a poner a prueba cuando el poderoso mago pretenda recuperar a su hija. Su objetivo es evitar así el desastre mundial que causaría la ruptura en el equilibrio mágico que gobierna sobre el planeta y del que Ponyo es en parte la clave.


Con estas básicas herramientas, Miyazaki trenza una obra que es visualmente apabullante: las escenas de la tormenta marina, con Ponyo cabalgando sobre olas que se transforman en magníficos peces y Sosuke y su madre huyendo frenéticamente montaña arriba, te dejan sin aliento; y que nos atrapa desde las preciosas primeras escenas, las que nos muestran el mágico mundo submarino en el que viven Ponyo y sus hermanas. Bajo el punto de vista estético, en esta ocasión Miyazaki ha introducido nuevas consignas entre sus dibujantes: el objetivo era dotar el movimiento de más fluidez, para ello alivia de detalles los fotogramas y aumenta su número por minuto de proyección, así como recuperar la vertiente más artesanal de la animación renunciando a cualquier herramienta informática. Para dar un toque más infantil a la película, a pesar de que él mismo afirma que ese es siempre el público objetivo que tiene en mente en cada nuevo proyecto, dibuja los fondos a lápiz consiguiendo un efecto, y lo digo a sabiendas de que se me echará en cara haber usado este adjetivo toda vez que me ponga chulo, enternecedor. La selección de los escenarios, la forma de ligar las secuencias para mantenernos siempre en vilo y expectantes, así como el efecto conseguido con la depuradísima técnica de dibujo de los ilustradores del Estudio Ghibli, son, en el apartado técnico, sencillamente sobresalientes.


En cuanto a la trama, si bien algunos insensatos la han querido definir como una revisión de La Sirenita, salvo por la cosa marina y la transformación del pez en humano, todo parecido es el mismo que el de un huevo a una castaña. Abandono aquí los pésimos comentarios que me merecen los valores que transmiten las películas de animación de Disney, con su visión plana de la realidad y la previsión facilona y recursiva hasta la náusea de sus argumentos, para arrimarme a la compleja visión del mundo, más acorde a la realidad, del Maestro Miyazaki: repite, porque no puede ser de otro modo, recalcando los valores de confraternidad entre los humanos, respeto y conservación de la naturaleza y sus recursos, antibelicismo, amistad y amor, y, en definitiva, de conservar siempre una mirada hacia el mundo con los ojos apasionados y desprejuiciados de un niño. Los mismos que, a su edad, aún conserva Hayao Miyazaki. La narración es fluída y bien amasada, las dosis de acción son mesuradas pero espectaculares sus efectos, la descripción de los personajes es elegante y llega a las profundidades de sus sentimientos y motivaciones, pero ante todo, se trata de la emoción en mayúsculas: este es el núcleo fundador y la máxima potencia de Ponyo en el acantilado.


Ponyo en el acantilado es un nuevo hito en la filmografía del que sin duda es el más imaginativo de los directores de cine de animación y, por extensión, visto lo visto, de cine en general. Es un regalo para los ojos de todo apasionado del cine y una visita de obligado cumplimiento para cualquiera capaz, todavía, de ponerse las lentes que permiten ver con la mirada de un niño. ¡Que Dios le guarde la salud a Hayao Miyazaki hasta una edad provecta fuera de toda lógica!



VALORACIÓN:

9 jun 2009

Los mundos de coraline



Me encanta estar de nuevo con vosotros para
explicaros la nueva película de Henry Selick, el realizador de pesadilla antes de navidad, basada en el superventas mundial "Coraline" de Neil Gaiman.

La esperaba con muchas ganas, este estilo de películas son mis preferidas, de animación gótica y oscura, que mezcla fantasía y terror... Además tengo que decir que sentía mucha curiosidad, ya que es la primera película de animación stop-motion rodada en 3D y alta definición. La técnica de animación que consiste en aparentar el movimiento de objetos estáticos capturando fotografías. En general se denominan animaciones de stop motion a las que no entran en la categoría de dibujo animado, es decir, que no fueron dibujadas ni pintadas, sino que fueron creadas tomando imágenes de la realidad.




SINOPSIS:

Película de animación en la que se nos cuenta la historia de Coraline, una jovencita que descubre que en su nueva casa hay una puerta secreta y decide abrirla. Al hacerlo, descubre una segunda versión de su vida, una vida paralela a la que ella tiene. A primera vista, la realidad paralela es curiosamente parecida a su vida de verdad, aunque mucho mejor. Pero cuando su increíble y maravillosa aventura empieza a tomar un cariz peligroso y su otra madre intenta mantenerla a su lado para siempre, Coraline deberá recurrir a su determinación y coraje, a la ayuda de los vecinos y a un gato negro con el don del habla para salvar a sus auténticos padres, a unos niños fantasmas y regresar a casa.





OPINIÓN:
Evidentemente la calidad es extraordinaria, vale la pena ir la a ver al cine y no esperar que la editen en DVD, la estética y los personajes son alucinantes al más puro estilo de Tim Burton, pero es algo decepcionante el desarrollo de la historia y la banda sonora casi inexistente. Los personajes pierden fuerza nada más empezar la película, se hace lenta y aburrida, repetitiva. Quizás a mi modo de ver se han centrado los esfuerzos completamente en el diseño de los personajes (me refiero a su apariencia) y la escenografía, olvidándose de dar al espectador una historia potente, es una pena puesto que la idea es magnifica. La banda sonora brilla por su ausencia y la interpretación deja mucho que desear.
Según mi opinión, es un filme con muchas pretensiones, podía ser una obra de arte, de hecho estéticamente es formidable pero que francamente me ha decepcionado...QUE PENA!!




VALORACIÓN: