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24 oct 2009

Ghost in the shell. Masamune Shirow


Ghost in the shell
Manmachine Interface (Ghost in the shell II)
Human-Error Processor 1.5


Masamune Shirow
Planeta DeAgostini


Llamadme agorero si queréis, incluso charlatán de tres al cuarto, pero yo os digo que, de un tiempo a esta parte, vengo percibiendo indicios a mi alrededor que dan por buenos los pronósticos menos agradecidos de aquel fenómeno de la ciencia ficción de los 80-90 llamado ciberpunk, y del que ya todos recordamos su pésima tesis central: simplificando, las cosas están mal, y peor que se van a poner, que diría mi suegro en llano castellano. Sin ir más lejos, y por ilustrarlo con un ejemplo inocente, anteayer, al escuchar un noticiario televisado vía satélite en un establecimiento regentado por inmigrantes filipinos, quedé pasmado de la similitud entre el tagalo, la lengua más común en filipinas, con aquella interlingua que manejaba el esperpéntico inspector Gaff en Blade Runner; una de cada tres palabras era en alguna otra lengua asiática, en castellano o en inglés. Basta además con echar una ojeada a los recientes titulares de prensa, empezando hace un par de años, para certificar lo que digo y plantearse si ha llegado la hora de invertir en armamento. Bromas aparte, estas aleladas sensaciones personales sirvieron al menos para traerme a la mente ése fenómeno tan extraordinario, el ciberpunk, del que la ciencia ficción todavía no se ha recuperado completamente y que tan extravagantes y gratas horas de distracción nos trajo –parece que tiende a regresar de nuevo con cada crisis social-. En esa época, la de las americanas con hombreras como almohadas y los pantalones bombacho, dejé aparcado el fenómeno manga mundial Ghost in the shell de Masamune Shirow por no considerarlo suficientemente underground y marginal -demasiado popular, vamos-. Ahora, cuando buena parte del idiotismo en que estaba sumergido entonces muestra signos de remitir, y dejándome tentar por los cantos de sirena del oráculo, puede que sea la hora de enfrentarse a este manga.

Ghost in the shell (1989) fue, con perdón de Appleseed (1985), la obra de madurez de Masamune Shirow, a pesar de que él mismo se justifique en el epílogo indicando que, en realidad, se trata de un cómic de formación; ciertamente lo que vino después no ha mejorado las positivas sensaciones que dejan las aventuras de los ciborgs de la sección 9 del Seguridad Pública. Se trata de un grupo de humanos con el cuerpo casi completamente robotizado, capaces de comunicarse mentalmente entre ellos y vía cableado con robots y otros artefactos similares, amén de introducirse en las redes corporativas, tal y como hacía también el simpático R2D2 en una galaxia muy lejana. Las misiones de este grupo están clasificadas de alto secreto y sus encargos de protección de la seguridad nacional justifican el uso sin tapujos y sin remordimientos que hacen de la violencia y el costosísimo equipamiento que tienen en su haber; de entre los que me permito resaltar los disfraces de invisibilidad manto sombra y la asistencia de los autónomos robots con inteligencia artificial Fuchikoma, unas simpáticas máquinas armadas hasta los dientes que pueden servir de coraza a los agentes de la Sección 9. A las acostumbradas escenas de acción y los guiones trepidantes, acompaña también la frecuente procacidad de los manga: la líder del grupo, la mayor Motoko tiene un cuerpazo de infarto que potencia con atrevidos modelitos y posturas que encandilarán a los lectores masculinos y, con justicia, molestarán a muchas lectoras. En esta línea, la segunda operación de la Sección 9 nos regala dos asombrosas páginas a todo color de explícito sexso lésbico que, seguramente por presiones de la editorial americana, Masamune Shirow no se atrevió a reeditar.

El futuro que nos muestra Shirow no encaja estrictamente, a mi entender, en los presupuestos del ciberpunk más Blade Runner (en el que converge una sociedad hipertecnificada para tres privilegiados con un populoso submundo de indigentes que no tienen donde caerse muertos); aquí, la realidad se parece más a la que podamos encontrar en cualquier país occidental actual. Esto es quizás lo que da al cómic un mayor atisbo de veracidad y que lo privilegia frente a otras obras que le fueron contemporáneas; el autor sobrevuela esa línea de crítica social para enfatizar la referente a la demencial escalada de corrupción de los gobiernos y del peligro de no regular la excesiva acumulación de poder en manos de las compañías tecnológicas, capaces ya hoy de doblegar las voluntades más firmes. Para lograrlo, Masamune Shirow echa mano de un armazón tecnológico prodigiosamente bien hilvanado y cuyos pronósticos vienen cumpliéndose punto por punto –no en vano muestra en sus notas a pie de página estar al día de lo que se cuece en los laboratorios de I+D más punteros de la época- y de un conocimiento de las debilidades humanas nada desdeñable. Los guiones donde se monta toda la ilusión resultan complejísimos e intrincados y pueden suponer un escollo para los lectores menos voluntariosos, pues la obra reclama una lectura reposada lejos de los asientos del metro y de los iPods. En los argumentos se observa una cierta deriva en el tono que ya anuncia el propio autor en el epílogo aclaratorio; en las primeras historias, en las que goza de mayor libertad creativa, Shirow nos dibuja una despreocupada Motoko siempre sonriente y dispuesta a tomarle el pelo al jefe o a llevarse de copas a su equipo; por otro lado, las siguientes narraciones se ciñen más a los postulados del thriller policiaco y van perdiendo la frescura original, aunque Shirow siempre encuentra el momento de ridiculizar a sus personajes por medio de la caricatura. El dibujo también es una maravilla, cada personaje se distingue impecablemente del resto, las escenas muestran un detallismo casi hiperealista y el diseño de las viñetas y su paginado dan fe de la apasionada dedicación de Shirow; recomiendo que, en la medida que lo permite el enano tamaño de las páginas, dediquéis la mayor atención a cada viñeta, gozaréis del trazo vigoroso, preciso y un tanto vintage de Shirow. Posiblemente ésta no sea la obra más significativa del movimiento ciberpunk, ni tampoco un cómic perfecto (ciertas anotaciones a pie de página hacen temer por el equilibrio mental de Shirow, algunas líneas argumentales son demasiado enrevesadas, etc.), sin embargo, la sensación general que queda después de leer una de sus aventuras está a caballo de la extrañeza y del privilegio de haber presenciado algo especial, una voz realmente única y diferente en el monótono panorama del manga que parece provenir de otro tiempo.

Finalmente, comentaros que Masamune Shirow publicó más tarde un volumen de historias de Motoko fuera ya de la Seguridad Pública (Manmachine Interface – Ghost in the shell II, también disponible en España) y otro con 4 historias en las que quiso rendir tributo a los elementos de la Sección 9 que habían perdido protagonismo ante los rutilantes atributos de Motoko; han sido editadas también aquí con el mismo y estrambótico título original de Human-Error Processor 1.5. A parte de la ausencia casi completa de Motoko, los contenidos y el tono de estos relatos se ajustan a los de Ghost in the shell y vienen a poner la guinda al pastel.

En los dos anime que se hicieron a raíz de la obra original Masamune Shirow poco más que cobró los royalties y punto, y eso se nota (el primero, el más exitoso, fue obra de Mamoru Oshii). Tampoco puedo deciros mucho sobre la miniserie por capítulos, pues no la he visto.

Las aventuras de Ghost in the shell se publicaron en la revista japonesa Young Magazine Kaizoku-ban, donde cada capítulo corresponde a una operación de la Sección 9, y vieron la luz en España como volumen recopilatorio por gracia de la Editorial Planeta DeAgostini. La edición que podemos adquirir ahora mismo se lee en sentido occidental y conserva el estilo pulp, de leer y tirar, típico de su original japonés (si no fuera porque el precio nos retiene el impulso); lo mismo vale para el volumen de Manmachine Interface – Ghost in the shell II. Asombrosamente, la edición de Human-Error Processor 1.5 es en tapa dura y las páginas son de calidad suficiente para resistir un lustro por lo bajo. Imagino que con la pretensión de justificar parcialmente su desfasado precio, ésta contiene además un CD con las mismas historias del cómic, en japonés y montadas en flash.

Resumiendo, una adquisición imprescindible si tratáis de confeccionaros una mangateca de títulos irrenunciables de todos los tiempos, pero, por encima de todo, una obra potente que, como los mejores vinos, parece mejorar con el tiempo.



10 sept 2009

MPD Psycho.




MPD Psycho.


Sho-u Tajima.

Eiji Otsuka.

Ed. Glénat.





Buena Luna.
¿Que me diríais si el hierático jefe de CSI, Grisom, la señora Fletcher, el inconfundible Magnun o M. Hammer, fuese un detective que de pronto descubre que tiene múltiples personalidades y algunas de ellas bastante apartadas de la legalidad?

Si a esto añadimos unas magníficas ilustraciones, los mejores ambientes tokiotas y un extraño número de psicópatas en la, probablemente, ciudad mas segura del mundo, tenemos el manga del que hoy vamos a hablar: MPD Psycho, editado en formato manga y de lectura japonesa (en castellano) por Glénat y creado por Sho-u Tajima en la parte gráfica y Eiji Otsuka encargado del guión junto con el primero.

Este seinen manga (manga para adultos) nos muestra la historia de un detective con trastorno de personalidad múltiple y un oscuro pasado que se enfrenta a un psicópata despiadado, que reabrirá las cicatrices de su complicada psique. Este seinen de terror psicológico hará las delicias de los fans de películas como "Seven" o el "Silencio de los corderos".

Lo primero que llama la atención de este manga que cuenta con trece números editados en nuestro país, son las ilustraciones de portada, intrigantes y geniales como bodegones de la locura, que te dan una idea de lo que se cuece en el interior. Lo siguiente que deslumbra es la ilustración en blanco y negro, con una definición de formas y un detalle que hace que realmente los que hemos podido pasear por los barrios de Tokyo, los reconocemos inmediatamente.Otro punto a su favor son los detalles de las escenas macabras y la profusión de ideas delirantes a la hora de presentar los mas variopintos asesinatos macabros, haciendo que las ideas sobadas y archifamosas de la saga SAW, parezcan juegos de niños a su lado.

Un guión trepidante con un hilo central que une el discurrir de los detectives Kazuhiko Amamiya y Machi Isono por los casos mas macabros, nos lleva a ir descubriendo porque el protagonista tiene múltiples personalidades y que tienen que ver con una trama de asesinatos en serie perpetrados por distintos psicópatas.

La colección publicada en Japón con un éxito sin precedentes por Shônen Ace y editada por Kadokawa, se desmarca del manga shônen (manga para jóvenes) al igual que muchos de los mangas que ofrece esta publicación que arriesga y apuesta por mangas de carácter mas experimental como la saga robótica Evangelion de Yoshiyuki Sadamoto o BT´X de Masami Kurumada creador de Saint Seiya.

También destacar que MPD Psycho en el 2000 tuvo una adaptación en imagen real como miniserie televisiva de seis episodios, dirigida por realizador de culto Takashi Miike. Para el guión de dicha miniserie, Miike ha efectuado una serie de cambios respecto al manga original, con la autorización del propio Tajima, yendo más allá de la complejidad de su modelo. Hay que destacar la presencia en el reparto de Chiaki Kuriyama, que ya hizo un papel de colegiala yakuza en Kill Bill. Esta adaptación televisiva de MPD Psycho ha sido recopilada en tres DVDs por el sello británico Film 2000.

Sin duda un manga altamente recomendable para todos los amantes del género policíaco, unido a una buena dosis de sangre, vísceras, arte macabro y chicas bellas... descuartizadas.

25 jul 2009

HORRORES NIPPONES.




"Galerías de Horrores".

Hideshi Hino.

La Cúpula. MANGA TERROR.









Buena Luna.
Como ya dijimos a los amigos que nos siguen a través de Facebook, hemos podido disfrutar de la ultima obra de HIDESHI HINO editada por La Cúpula Manga Terror.

Hideshi, nacido en Manchuria en 1946, pronto se trasladó con su madre a Tokyo, donde el clima de posguerra que se respiraba en Japón marcó profundamente su niñez. Tras ver Seppuku, la película de Masaki Kobayashi, Hino decidió que quería ser director de cine, pero la fascinación que sus compañeros de clase sentían por sus dibujos le llevó a compaginar su carrera como cineasta con la de artista de cómic. Su primer trabajo, Tsumetai Ase (Sudor frío) vio la luz en 1967. Tras publicar en varias revistas y formar parte de diversos colectivos, en 1978 apareció su primera novela gráfica. Su inimitable estilo le ha colocado a la cabeza del manga de terror y ha influenciado a toda la siguiente generación de dibujantes.



El Almirante me descubrió la obra de Hideshi Hino enseñandome "EL NIÑO GUSANO", donde el autor nos revelaba las peripecias del antropófago niño monstruo, esta vez a vuelto a la carga con un cómic sobre historias de terror al mas puro estilo "CREEPSHOW" o "DIMENSIÓN DESCONOCIDA", mostrándonos diferentes historias terroríficas, con el hilo conector de una galería de arte de los horrores y con los colores básicos como hilo narrativo de cada una de las historias.

"En este nuevo libro Hideshi Hino, el maestro del manga de terror, nos deleita y hace estremecer con siete historias identificadas cada una de ellas con un color. Así el negro, es el color de una bandada de temibles cuervos que aterrorizan una ciudad, el azul el de la ciénaga en la cual merodea la muerte, el rojo el de la sangre que rodea el cuerpo mutilado de una mujer, el blanco el de la nieve que aisla a una familia dentro de un coche en medio de la noche en tierra de nadie, gris el color de la estatua que secuestra un alma en el limbo, verde el árbol que crece en el cerebro de un niño y amarillo los chubasqueros de los cadáveres de unos niños pequeños."

Lo cierto es que después de haber leído varios cómics de su obra, he de decir que este me ha decepcionado bastante y aunque la imagen continua siendo muy similar, con dibujos infantiles de perfecta definición y detalle esmerado, que no le impiden mostrar con crudeza situaciones terroríficas, las historias son flojísimas e insulsas, llegando a ser reiterativas en la mayoría de ocasiones.

Puedo decir que esperaba mucho mas de un autor que me encanta y que es el paradigma del cómic de terror japonés por antonomasia y creo que los amigos de La Cúpula, podrían revisar mejor el material que editan aunque sea de un guru del calado de Hideshi san.

26 oct 2008

Panegírico de Naoki Urasawa. La forja de un héroe.



Naoki Urasawa
20th Century Boys y 21st Century Boys
Planeta deAgostini


La penitencia que me he impuesto, realmente muy disfrutada, por no haber llevado a buen puerto la promesa de reseñar una muestra ordinaria de lo que se está publicando actualmente en manga (hasta la víspera del Salón del Manga de Barcelona, que está al caer), ha consistido en zamparme -por la misma vía del constreñimiento a que someten las ocas los productores de foie-gras y micuit- los 22 volúmenes de la famosa serie de Naoki Urasawa 20th Century Boys. Como postre cayeron también los 2 volúmenes extras de la colección titulados 21st Century Boys. ¡Burp! Perdón…
La publicación en España de esta colección se la debemos a Planeta DeAgostini, que ya nos trajo del mismo autor la otrora archifamosa Monster, y se atiene al clásico formato manga de bolsillo, blandito y de endeble engomado en el lomo cuyas páginas se mantendrán dignamente en su posición original lo que duran seis viajes en metro con trasbordo, ni más ni menos. 7,95 euros la unidad; la colección sale por un pico, vaya que sí. Por lo demás, tampoco vamos a cebarnos ahora con la editorial, la impresión es digna y la traducción meritoria, bravo por ello.
Pero vayamos ya a exprimir el limón. Naoki Urasawa repite experiencia con el formato de obra coral de descomunal ambición, multitud de personajes, variedad de ambientes y una extensión en el tiempo de poco más de 50 años, ahí es poco. La sinopsis viene a ser como sigue: en el Japón de los primeros 70 del siglo XX un grupo de chavales fantasea con liberar al mundo de una organización sectaria de asesinos que quiere hacerse con el mando del planeta e imponer un régimen político sin libertades ni derechos donde la disidencia se castigue con la muerte y el pensamiento esté sometido a la consigna del partido (basta con echar un vistazo a lo que viene sucediendo en Corea del Norte para cerciorarse de lo plausible de la propuesta). Los chicos, jugando con esta idea, la dejan escrita y dibujada en una libreta que, con el tiempo, terminará extraviada y olvidada. 30 años más tarde lo que fue un juego deviene en realidad y, por una aparente suma de azares, implicará al grupo de amigos que se reunirá para impedir que la organización criminal que imaginaron se adueñe del planeta y lo someta a una espantosa esclavitud. Esto, de una forma muy somera, es el hilo argumental, aunque las historias que realmente ocurren aquí dentro son muchísimas.
A lo largo de los 22 capítulos de la colección se alternan, a modo de flashbacks, los episodios ambientados cuando los protagonistas eran niños y aquellos en la actualidad, cuando ya son adultos, ligando los recuerdos de la infancia con el devenir de la historia presente como cemento armazón de la historia. Los amigos tendrán que rememorar su niñez para superar su terrible presente y, de esta forma, reencontrarse con los sueños idealizados que imaginaron entonces confrontándolos con lo que efectivamente han cosechado en la vida. De la segura decepción, obtendrán la fuerza necesaria para afrontar el nuevo desafío y, como una segunda oportunidad, alcanzar la condición utópica que ensoñaron. Se trata entonces de la forja de un héroe, principalmente personalizada en Kenji, el líder del grupo, quien con sus treinta y pico años ha abandonado ya todos sus sueños de juventud y cobrevive como encargado de un supermercado que hace aguas por todos lados. En cierta manera, es el advenimiento del mal el que permite a nuestros protagonistas retomar su destino heroico. Aunque muchos caerán por el camino.
Naoki Urasawa hila con maestría una historia intrigante y adictiva llena de crescendos que te mantienen con el ojo pegado a la página hasta bien entrada la noche. Los personajes están llenos de humanidad, flaquean y a menudo se resignan, pero finalmente persisten en su lucha gracias a la amistad retomada y al efecto que esta tiene para significar y dar sentido a la vida de las personas. Es así un elogio de la amistad. Cada uno de los protagonistas se ha conformado además con una realidad triste y gris hasta que se ha decidido ha tomar las riendas de su vida y se ha negado a dejarse embaucar por los cantos de sirena del rebaño de borregos en el que vive. Es así también un canto a la individualidad, a la personalidad y al poder de todo hombre para cambiar su vida e, incluso, para modificar el devenir de la historia de la humanidad. Es además, y aquí ya termino, para no alargarme excesivamente con las muchas virtudes de este manga, una magnífica historia amor filial y de desinteresada dedicación al prójimo.
Con motivo de otra reseña, hace unos meses, hablé de las distopías, del futuro apocalíptico al que nos aboca la hipertecnificada sociedad en la que vivimos, pero en esta ocasión Naoki Urasawa nos incita a que no nos abandonemos impotentes a un devenir que parece inexorable, sino que nos liberemos reafirmando aquello que más nos significa, nuestra humanidad. Y lo hace de la mejor manera de que dispone un mangaka, con una historia apasionante llena, a partes iguales, de intriga, pasión y diversión. Si sois de los que os mordéis las uñas la víspera de un examen, haced un buen acopio de antiséptico y algodón antes de hincarle el colmillo a 20th Century Boys, porque los vais a necesitar.

16 oct 2008

XIV SALON DEL MANGA.

Buena Luna!

El trabajo se acumula y otro nuevo evento se suma a los que tenemos en la agenda. Esta vez es el XIV Salón del Manga que se celebra en Hospitalet del Llobregat del 30 de octubre al 2 de noviembre, en Barcelona y reunirá a todos los Otakus de las localidades cercanas así como a varios invitados interesantes.

Dispuesto en tres localizaciones diferentes cercanas a la Farga de l'Hospitalet, el salón del Manga es un punto de encuentro para todos los amantes, no solo de los cómics japoneses, sino también de su estilo de vida, videojuegos, karaoke, anime y demás.
Para que os hagáis una idea, los autores y demás personalidades que están confirmados para este año son: ACUARELA,ICHIROU MIZUKI,JUNKO MIZUNO,KAIJI KAWAGUCHI,MICHIHIKO SUWA,TAMAKASU SAKURAI,YOSHIKAZU YASUHIKO.

También habrá exposiciones como la de "DORAEMON, 15 AÑOS EN ESPAÑA".
"Doraemon es uno de los personajes más populares de la animación japonesa. El pasado mes de marzo, el ministerio de Asuntos Exteriores del Japón lo nombró embajador del anime. Además, próximamente se celebraran los 15 años de emisión de esta serie en España. Todo esto ha impulsado a FICOMIC y a Luk Internacional a crear una exposición dedicada a Doraemon en el XIV Salón del Manga, que posteriormente será itinerante".

Sin duda va a ser un salón de lo mas entretenido y no faltaremos a ver el ambientillo que se mueve por allí, así como para enterarnos de cuales son las novedades del Manga.

Un saludo y nos vemos en el Salón.

Dr Karloff.

23 sept 2008

Los relatos cortos de Osamu Tezuka




Osamu Tezuka
Bajo el aire. 326 págs.


Aprovecho la excusa que me brinda la edición 2008 del Salón del Manga de Barcelona, que se celebrará del 27 al 29 de octubre en la Farga de Hospitalet, para aproximarme a algunos de los autores de cómic japonés que se están prodigando últimamente por las librerías españolas. Seguiré mi dinámica habitual, la de ir picoteando según me soplen los vientos, e intentaré reseñar unas pocas de las obras que me caigan en gracia con la intención de ofreceros, si no una panorámica general, al menos una visión personal desde hoy hasta el momento del certamen. Cuando esto suceda, buscaré de aproximarme a la Farga y trasladaros mi impresión de una forma u otra, veremos cuál (aquí, mi nueva cámara de video puede que tenga algo que decir al respecto).
Como es de bien nacidos respetar la memoria de nuestros viejos, empiezo por enjuiciar un volumen recientemente publicado del padre del manga Osamu Tezuka. Se trata de Bajo el aire, un compendio de relatos cortos editado por Dolmen y que fueron publicados originalmente en la revista japonesa Akita Shoten entre los años 1968 y 1970. Son un total de dieciséis cuentos en blanco y negro que se leen del revés, como mandan los cánones nipones, y que nos muestran al Tezuka más adulto, que deja aparcado por esta vez a Astroboy. La ambientación de cada una de las historias divaga entre lo más variado: el Far West, la ciencia ficción espacial, la segunda guerra mundial, la anécdota personal, etc. pero en todos los casos la narración se ajusta al lenguaje tradicional reservado al cuento corto, donde se arriesga la mayor parte del efecto al giro final. Esto, sin embargo, no desmerece la mayoría de los relatos, pues Tezuka es realmente ingenioso en todos sus guiones y además, desde el inicio, nos habitúa a que no confiemos demasiado en su benevolencia, pues los personajes a los que hemos tomado más cariño pueden transformarse en seres perversos o deleznables, o sencillamente caer en manos de personas sin escrúpulos ni moral que harán con ellos lo peor que se les antoje. Lo que quiere mostrarnos Tezuka en algunos relatos es la indeterminación de la identidad humana, su carácter cambiante según se tuerzan las circunstancias: el asesino que sacrifica su vida para salvar a un niño, el vengador que perdona a su víctima; en otros, es el amor incondicional, hasta las últimas consecuencias, el que motiva el cuento: los hermanos enamorados que viven su relación clandestinamente, la mujer-gato que se mantiene junto a su marido aun presintiendo el terrible futuro que les espera, la pareja de jóvenes que sobreviven en un planeta sin vida, el amor aparentemente imposible entre la robot y el astronauta; y en los menos, únicamente el relato de misterio, aderezado siempre con una gran tensión narrativa. En general, la mayor parte de los cuentos está recorrido por una moral del tipo “el que la hace la paga”, que Tezuka aprendió seguramente de su tan admirado Walt Disney, y que tiende a lastrar algunos de los relatos, sospechosamente moralizantes. Lo mejor, sin duda, el dibujo carismático con personajes llenos de fuerza en un universo, el del manga, donde la constante es el cromo serializado hasta la náusea, y el buen provecho que le saca a su dibujo infantil y divertido para mostrarnos escenas terribles que de otra forma resultarían más turbadoras. Esto último es lo que siempre me ha atraído más de Tezuka, en una viñeta un personaje mata a otro y en la siguiente éste pone una cara de lo más graciosa y te deja con un palmo de narices. En general, Tezuka no permite que te dejes llevar por la tragedia de los hechos, siempre te rescata con una pallasada o deja una puerta abierta a la esperanza. Tezuka, además, tiene la virtud de la brevedad (sólo al alcance de unos pocos privilegiados), en dos trazos te cuenta una historia o dibuja el carácter de un personaje. Bien harían buena parte de los actuales dibujantes de manga en poner más atención a la herencia de sus mayores y, en particular, al magnífico Osamu Tezuka.
Por cierto, el autor protagoniza dos de los relatos, que presume son autobiográficos. Y para que veáis la fidelidad con la que se dibujaba a sí mismo os dejo un escaneado.
Éste es un buen momento para los que disfrutamos con el manga clásico, pues varias editoriales, aprovechando el tirón actual del cómic, se han arriesgado con Osamu Tezuka y están sacando en español lo mejor de su obra. Para los que queráis profundizar un poco en el autor, os recomiendo el monográfico que ha publicado la editorial Sin Sentido en su colección dedicada a los grandes autores de cómic de todos los tiempos.

22 dic 2007

Navidades terroríficas

Las criaturas de la noche, como las viene llamando el Dr. Karloff, sean del color que sean y ya estén recubiertas de pelo o de escamas, comparten en general esta particular hermeticidad de espíritu, ostracismo o timidez patológica, que las impulsa a huir del contacto con la gente y a esconderse en lugares apartados de cualquier mirada curiosa. En fin, lo que los psiquiatras, en su irritante afán de nombrar lo innombrable, han convenido en bautizar como fobia social o antropofobia (un palabro de aúpa). Sin embargo, resulta llamativo que además de sufrir tales desórdenes de la mente, a una buena parte les encanta además mostrarse en el mayor vigor de sus desmanes sangrientos justo en las fechas más señaladas del calendario: ya se trate de las vacaciones de verano, Halloween, el 4 de julio en los EEUU, o, justamente trayendo a colación lo que ya se nos viene encima, las fiestas navideñas. O se trata de un arrebato de protagonismo incontrolado o, como ya sospecho por sufrirlo en mis propias carnes, es más bien una reacción defensiva ante la sobredosis de azucarada ñoñería y urticante espíritu bobalicón que nos bombardea constantemente las 24 horas del día durante las navidades.
Por mi parte, y como no se me dan bien las nobles artes del desmembramiento de articulaciones y el desgarro de tejidos blandos, prefiero combatir la pesadez navideña compartiendo las juergas desenfrenadas de las criaturas de la noche desde la platea; me explico, echando mano de las historias del macabro y personalísimo dibujante de cómics Hideshi Hino, que publica La Cúpula desde 2005, al ritmo de dos por año. Los títulos que ya podemos disfrutar son: El niño gusano, El hombre cadáver, Criatura maldita, La enfermedad de Zoroku, La serpiente roja y Panorama infernal. Con estos títulos tan llamativos el abanico de posibilidades es bien patente. Estamos hablando, para hacernos una idea cabal de la cosa, de un niño que se metamorfosea en un gusano sediento de sangre, de los avatares de un cadáver putrefacto pero vivo, de un aldeano que sufre una enfermedad degenerativa pustulosa, de cuerpos descuartizados, monstruos siniestros, carroña, aguas fecales, degradación y muerte. ¡Ea! un panorama bien apetitoso para las Navidades. Y no tan solo por sus contenidos; el dibujo tan personal de Hino, las historias que remiten a los cuentos tradicionales para niños con ogros y brujas, el infantil y atractivo trazo alejado de gran parte del insípido manga actual, los personajes que se hacen tan entrañables en su desgracia, la inocencia de los monstruos en contraste con la oscuridad que encierra el corazón de muchos honorables padres de familia... La obra de Hino es enorme, publica desde 1962, y es un autor de culto en Japón tanto por el éxito de su obra entre el público como por el impacto de ésta en el manga de terror de los últimos treinta años. Se ha dejado caer recientemente en las IV Jornadas del Cómic de Donostia, este pasado octubre, y en el Salón del Manga de Barcelona de 2006, donde fue entrevistado por AnimangaWeb, por cortesía de la cual os paso el link. Os animo a que sigáis la estremecedora y prolífica carrera de Hideshi Hino, y a que pongáis un cadáver en vuestra vida.
Confieso sin alardeos que la lectura de obras de terror gore es un poco excesivo para mi paladar, pero acudir a Hideshi Hino es un acto en defensa propia, insoslayable estos días.