23 abr. 2008

Lleno en el Salón del Cómic

Este pasado domingo cerró sus puertas la 26ª edición del Salón Internacional del Cómic de Barcelona y, con él, se fueron también un buen puñado de nombres ilustres que aún resuenan en nuestras cabezas: Alan Moore, Frederik Peeters, Moebius, Yslaire, Milo Manara, etc. Opino, sin embargo, que ha sido el de Ray Harryhausen, el inventor de la técnica cinematográfica stop motion y responsable de los efectos especiales de tantas películas memorables, el más ilustre de todos ellos. Merece además un doble reconocimiento por el esfuerzo que ha hecho en acercarse a Barcelona a pesar de su delicado estado de salud.
Si este certamen ha podido seducir a tantos autores de gran calibre será porque lo merece. Los organizadores sacan pecho en cuanto oyen el disparador de una cámara fotográfica y repiten siempre a la prensa que éste ya es el segundo mayor certamen de cómic de Europa (imagino que algo tendrán que decir a esto los londinenses…).
Lo mejor: lo bien que lo pasó la gente. En pocas ferias ve uno a los visitantes tan eufóricos corriendo de acá para allá como niños disfrazados.
Os dejo una panorámica general de la feria (360º un poco mareantes) y un par de fotos para que os hagáis una composición de lugar. El venerable anciano que ríe es Ray Harryhausen.
En la web de FICOMIC encontraréis un reportaje fotográfico más exhaustivo y mejor enfocado.



1 comentario:

  1. Yo también tuve la suerte de ir al Salón del Cómic con "el Almirante". A parte de dejarme una pasta ingente en una pesada carga de cómics, pudimos saborear todo el ambientillo del primer día. Yo no pude ir el sábado de nuevo, pero tengo que darle las gracias al "Almirante" por traerme uno de los mejores regalos del salón, un DVD de Simbad dedicado por el mito del cine de aventuras Ray Harryhausen...
    Detallazos como este no se olvidan "Almirante", te debo por lo menos una caja de ron!!!

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