NOCTURNA.

Guillermo del Toro.
Chuck Hogan.


SUMA de letras.




¡Buena Luna Criaturas!


He vuelto al trabajo y se nota, me he sacado ya la pereza veraniega y el síndrome post-vacacional y me he entregado al máximo a poner post's y mas post's. Hace ya un tiempo que a los amigos que nos siguen a través de Facebook les amenacé con otro de mis terroríficos comentarios sobre libros y esta vez le ha tocado el turno a NOCTURNA, la primera novela del reconocidísimo director Guillermo del Toro, que junto a el escritor Chuck Hogan, ganador del premio Hammet, se adentran por primera vez en el mundo editorial.


En la contarportada podemos leer:
Una estirpe maldita se propaga por el mundo, y tu tienes algo bajo la piel que les vuelve locos.
Desearás que sólo sea un cuento...
Un Boeing 777 aterriza en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York proveniente de Berlín, y cuando se dirige a la puerta para que los pasajeros empiecen a desembarcar, de repente se oscurece. La torre de control pierde contacto con el piloto y toda la actividad eléctrica del aparato se corta. No se escuchan móviles, ni BlackBerries, ni la radio, nada. Las cortinas de las ventanillas están bajadas y no se ve a nadie dentro. Se reune un equipo de emergencias y todos observan al avión silencioso ahora bañado por las luces del aeropuerto, en completo silencio. Parece una gigantesca lápida blanca que brilla contra el oscuro cielo de la noche.Entonces una brecha negra aparece en el fuselaje: es una puerta que se abre desde dentro con una lentitud glacial…
Siempre han estado aquí. Vampiros. Anidando y alimentándose. En secreto y oscuridad. A la espera. Ahora ha llegado su momento. En una semana, Manhattan habrá desaparecido. En tres meses, todo el país. En seis meses, el mundo entero.

Ante tan prometedora sinopsis, la compra del ejemplar fue casi automática. Cogí este libro con muchas ganas, aunque he de reconocer que Guillermo del Toro no acaba de convencerme con la dirección de sus películas, desde luego muy buenas, pero siempre con un pero descorazonador. A pesar de lo anterior no estaba nada decantado en el inicio de la lectura de este libro.

Siento decirlo pero rápidamente pequeños detalles en la traducción y corrección del texto me hicieron sospechar de la calidad de lo que iba a leer y tras comentarlo con el Almirante, gran devorador de libros y literato sin igual, coincidimos en concretar que la falta de presupuesto para contratar correctores de estilo y convenientes traductores, hacen que el mundo literario pierda en calidad.

Otro punto que me sorprendió amargamente fue la distribución del libro, con separadores oscuros, además de los consiguientes capítulos, parece mas la estructura de un guión narrado que de un libro en sí, dejando demasiado claro y evidente los cambios de escena y situación, tal vez para hacer mas fácil y equiparable al gran rival de la lectura, la televisión, el ritmo narrativo y el seguimiento de la historia.
Una vez que te acostumbras a estos condicionantes de forma, el fondo bien podría ser el argumento de una película ¿quién se apuesta conmigo que esto no tendrá adaptación a la gran o pequeña pantalla? La trama es ágil y pegadiza, dejándote enganchado a la secuencia de hechos que el doctor Eph, que junto a su pequeña camarilla al puro estilo CSI, intenta desentrañar los misterios de los sucesos extraños tras el aterrizaje del avión. Bien llevado, aunque costumbrista y explotado ya en exceso en cine y literatura, es el personaje del experto en vampiros, Sr. Setrakian, que instruye al supergrupo en las artes para acabar con los señores de la noche. Estos vampiros son lo mejor de toda la narración, reinventados, vestializados y mas reales que nunca, parecen mas factibles que esos adolescentes neoromanticos que van a empalagar libros y cines hasta Dios sabe cuando.

Los personajes están bien desarrollados, con una tramas personales y lineas argumentales separadas, que convergen en un mismo punto a la hora de dar caza al máximo artífice del mal en el nuevo mundo, el señor Oscuro. Pero lo sorprendente es este afán en levantar d e sus viejos ataudes a los vampiros de toda la vida, dándole apariencia guaperas, o terribles engendros genéricos, con el tufillo de un tirón mediático crepuscular que hacen que suenen los oídos.

Este es el primero de lo que se supone una trilogía, la Trilogia de la Oscuridad y que tiene visos de dar buenos beneficios para sus autores, aunque aportan poco al mundo fantástico y de terror, en su soporte mas libre, el escrito.