8 oct. 2009

MOON.

Buena Luna.

Después de ver tres películas desilusionantes en el día de ayer, cerramos el día en buena compañía y con una de las películas mas esperadas del Festival. "Moon" de Duncan Jones, operador de cámara y ayudante de dirección, es autor del cortometraje Whistle (02). Galardonado en la Kodak Student Commercial Competition por el anuncio ‘Blade Jogger’, se hizo un nombre en el campo de la publicidad y en 2005 fundo su propia compañía, Liberty films. "Moon" es su primera película y como chismorreo decir que es el hijo de David Bowie, que también flirteó con el cine como actor.

SINOPSIS:

Moon está ambientada en un futuro no muy lejano, y nos presenta a un astronauta (Sam Rockwell) que se encuentra aislado en la luna durante un periodo de 3 años en una excavación minera. Su contrato está a punto de finalizar, pero algo empieza a ir mal y descubrirá un terrible secreto que le concierne.

Desde un inicio la estética de la película recuerda las películas espaciales setenteras, donde la profusión de imagen digital no había eclipsado las ideas y el guión. Con una fuerza visual propia de la mejor "2001, Odisea en el espacio" y un efecto sucio-tech propio del mismísimo "Alien", pero en colores claros en lugar de oscuros, esta maravilla espacial nos devuelve el gusto por las maquetas, en lugar del retoque digital. Podéis llamarme romántico, pero por muy evolucionado que esté el diseño por ordenador, la sensación tangible y real de unas buenas maquetas, muy bien filmadas como es el caso, no puede ser igualado de momento.

Si a esta perfecta estética espacial unimos una interpretación soberbia de un Sam Rockwell, que es en si mismo origen y final de esta película, podemos decir que estamos ante el renacimiento del genero espacial, alejado de las fantasías superheroicas y la luchas espaciales, para retomar las riendas de la fragilidad humana comparada con la fuerza de el Universo.

Inquietante, bien asesorada a nivel científico y con una idea central muy cercana y comentada incluso en círculos científicos (me refiero al uso del Helio3 muy abundante en la Luna), nos impregna de realidad y de la inmensa sensación de soledad de un hombre únicamente acompañado por su Yo y el pepito grillo cibernético encarnado por un robot alejado de los rasgo humanos, pero que con la voz de Kevin Spacey, retoma el papel de su mas antiguo predecesor HAL 9000.

Visualmente impactante, muy bien rodada e interpretada, me arriesgo a vaticinar que será la película ganadora del galardón del público del Festival de Sitges 2009.

VALORACIÓN:

Lo mejor: Lo completo de la producción, con su equilibrio entre buena imagen, reparto, idea y dirección.

Lo peor: Discretamente previsible el giro argumental, pero bien buscado.

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