Buena Luna.

Aunque ya hace un par de semanas que se estrenó, todavía no habíamos tenido la oportunidad de ver la película protagonizada por Renée Zellweger: EXPEDIENTE 39, un thriller de terror dirigida por el alemán Christian Alvart.

SINOPSIS:
Emily Jenkins (Renée Zellweger) es trabajadora de servicios sociales. Emily piensa que en su campo lo ha visto todo... hasta que un día conoce a su nuevo y más misterioso caso, el que hace el número 39: una problemática niña maltratada de 10 años llamada Lilith Sullivan (Jodelle Ferland). Confirma sus peores miedos cuando los padres de Lilith intentan matar a la niña, su única hija. Emily la salva y decide llevársela con ella, hasta que otra familia llegue para acogerla. Pero pronto descubrirá que Lilith no es tan inocente como aparenta...

He de reconocer que la falta de tiempo no fue lo único que ha retrasado mi asistencia a la sala mas próxima para ver esta película, también fue muy importante la falta de feeling con la protagonista, la abotargada, engordad y vuelta a adelgazar Renée Zellweger que con su cara excesivamente pasada por el Botox, crea pocas sensaciones en mi como público.

Finalmente y tras ver algunas críticas que no despellejaban demasiado a la película he podido ver la primera obra para el gran público del director alemán que debuto en la gran pantalla con "Antikörper", un film policíaco bastante bien valorado, pero con poca salida internacional.

Toda la trama del guión se centra en la vida dedicada al trabajo de la protagonista Emily Jenkins (Renée Zellweger), asistenta social especializada en maltrato infantil. Todo en su vida es trabajo hasta que se cruza en su camino la niña Lilith Sullivan que interpretada a la perfección por Jodelle Ferlandm nos tansporta a los terrores setenteros de "La profecía", donde Damien aterroriza a sus padres y todo aquel que se le acerca con aquella cara que quien la hemos visto no olvidaremos jamás o a los noventa con "El buen hijo" de Macaulay Culkin.

El tempo de la película está muy bien controlado y a diferencia de "La profecia", su gran referente para mi, en esta ocasión las causas satánicas no están tan claras y el ritmo in creccendo de la acciones de la inocente Lilith hace que no pierdas el interés en ningún momento. Así como digo que me parece bien llevada la parte de dirección, vuelvo a insitir en las malas interpretaciones de la señora Zellweger, que una vez mas es la parte floja de la película.

Consideración a parte debe tener toda la ambientación, fotografía y diseño de vestuario que hacen que sin abusar, como es lo habitual, de los efectos especiales para sobresaltarnos y pretender asustarnos, se cree un ambiente de tensión y espectación a las nuevas andadas de la niñita de turno, muy sugerente y que hace tiempo que no se prodigaba en películas del estilo. También destacar las escenas de autolesión inducida muy cercanas a otro gran clásico como es "Poltergeist".

Creo que es una buena película para que el director de el salto a proyectos mayores como ha sido el caso con su próximo estreno "Pandorum", pero que se queda en un aprobadillo justo por falta de buenos interpretes y mayor desarrollo argumental.

VALORACIÓN:





Lo mejor: el regreso de la intriga y lo sutil para aterrorizarnos.

Lo peor: Renée Zellweger.