Buena Luna.

En una sociedad amenazada por una crisis económica como nunca antes se había vivido, donde los virus de dudosa reputación y dudosa creación nos acechan desde los telediarios y cada vez mas parecemos abocados a una pérdida de valores sin vuelta atrás se hace imprescindible que nos planteemos hacia donde se dirige nuestra sociedad. Una opción no demasiado alocada es "GAMER", una película de Mark Neveldine y Brian Taylor cocreadores de "Crank" y que intentan sorprendernos con esta mirada al futuro.

SINOPSIS:

En un futuro, en un juego denominado Slayers, uno de los participantes puede controlar a millones de seres humanos a través del sistema multijugador.
En el "Slayer" juego y espectáculo están envueltos en un híbrido aterrador. Humanos controlados por humanos a gran escala, juegos en red donde personas representan a personas para siempre. La Tecnología del control mental se ha extendido, y el corazón de ese controvertido e hiperviolento juego es su creador, el multimillonario Ken Castle (Michael C. Hall). Su última creación es un juego de disparo en primera persona, que permite proyectar las fantasías más salvajes de cada uno ante un público global, utilizando prisioneros reales como avatares que luchan contra la muerte. Pero Kable (Gerard Butler), un poderoso guerrero controlado por el joven Simon, intentará liberarse a sí mismo y al resto de jugadores del mundo...

El uso de actores fuertemente físicos por estos directores, pero que dificilmente aportan nada a la película con sus interpretaciones orangutescas son el principal problema de sus películas, que cargadas de acción, quedan en un amasijo de tiros y hormonas que no despiertan en el espectador mas que ganas de gritar cual de circo romano se tratase.

Algo parecido ha sucedido en "Gamer", una idea
original y que a mi personalmente me atrae bastante como es la de la decadencia de la sociedad unida a la despersonalización de ésta a través de una tecnología fuertemente influyente y dominada por una pocas manos poderosas, pierde su atractivo en gran medida al ser protagonizada por Gerard Butler que nos muestra una antiinterpretación plana y desapasionada.

Es cierto que la película tiene momentos memorables con estética acertadísima, como son todas las que pertenecen al juego Society, donde los participantes cuales Sims de carne y hueso, nos muestra hasta donde podría llegar a despersonalizarse la sociedad. Sexo descontrolado, depravaciones y gordos sudorosos intentan adentrarnos en una sociedad futura de Hikikomoris globales. También hay que destacar la idea del shooter real manejando a personas, donde a nivel de efectos especiales esta muy conseguido y que nos da la acción que parece ir irremediablemente ligada a estos dos directores.

Pero al verdad es que todo esto no convence, una trama floja, malas interpretaciones, personajes superfluos y poco elaborados dentro de un mundo futuro en principio bien ideado, podría haber dado mucho mas de sí, como ya lo ha hecho en películas del estilo como "Días extraños" muy recomendable para todos los apasionados de los futuros decadentes con tintes cyberpunk.

VALORACIÓN:

Lo mejor: El pequeño destello de que detrás de los tiros se ha pensado en un entorno interesante.

Lo peor: La interpretación, si se puede llamar así, del "cachas" de turno.