No me resisto a haceros partícipes, si no estuvieseis aún avisados del caso, del hallazgo en Venecia de los restos de una vampiresa. Parece que un equipo de antropólogos ha localizado la fosa de una mujer que pereció en alguna de las plagas que azotó la ciudad en el siglo XVI. La calavera muestra un gran ladrillo en la boca cuyo propósito era impedir que la vampiresa pudiera alimentarse de los restos de vida de los muertos cercanos y volver así a las andadas.
No voy a ser yo quien se lo reproche, tratándose de vampiros toda precaución es poca.

Os dejo el link del artículo publicado en El Pais digital.