Buena Luna Criaturas.

Parece ser que siempre después del Festival de Sitges nos encontramos algo saturados y rebajamos nuestro ritmo de publicación. Lo sentimos e intenatremos enmendarnos y para ello nada mejor que comentar la película que hoy tenemos entre manos, se trata de "El imaginario del Dr. Parnassus", la última aventura visual del genio para uno y loco para otros Terry Gillian.

SINOPSIS:
Historia de un circo ambulante dirigido por el doctor Parnassus, en el que los trabajadores dan a la audiencia mucho más de lo que podrían esperarse.

Desde que Terry Gillian encarnaba a la madre de Brian en la hilarante y crítica "La vida de Brian" de los Monty Python ha llovido mucho y muchas son las películas que ya lleva a su espalda como director. Con un caracter propio, sus películas son claramente personales y menos la extraordinaria "Doce monos" mas comercial, el resto ha sido producto secundario para sibaritas cinéfilos.


Marcado por la mala suerte en los rodajes de sus películas, como muestra los desastres de su peculiar Quijote aun por estrenar, esta última producción no se libra del gafe. Con la muerte de Heath Ledger en pleno rodaje, se ve obligado a modificar el guión e incorpora a Johnny Depp, Jude Law, Colin Farrell, como alter egos imaginarios del personaje de Heath Ledger en el film.

Pero centrandonos ya en la pelicula en sí, hay que destacar claramente la estética fuertemente influenciada por la vena artística del director, que ya con sus animaciones de fotografias surrealistas en las películas con Monty Python y en los programas del "Flyng Circus", nos mostraba el tatalnte surrealmente absurdo e irreverente de éste. Aquí esa imagen surrealista llena cada uno de los fotogramas de la película, desde el mundo real al imaginario, realizado éste último con las ultimas innovaciones en infografía, nos abruma con su oscura realidad y esa visión absurda, atemporal y caótica del genio Gillian.


Pero todo lo anterior no sirve para llenar un par de horas de proyección y una vez pasada la sorpresa inicial de absoluto asombro, la imagen deja paso a una historia barroca, diseñada en base a un argumento sencillo, pero que debido a los diálogos y las interpretaciones surrealistas de los actores y unido a la modificación del guión, te hacen quedar con la boca abierta y los ojos entrecerrados para sasber si vas a saber desentrañar tal argamasa arguental. Se hace difícil, farragosa y a momentos aburrida, con tal vuelta de tuerca que hace que pierdas el sentido de la película , una obra visual farisaica, digna de unos de los directores de cine que pasarán a la historia por su modo alternativo de ver la realidad, pero que indagando tanto en nuevas ideas y basandose en un estilo tan personal, se hace muchas veces incomprensible y lejano para el espectador de a pie.

Esteticamente es una obra maestra, pero argumentalmente deja mucho que desear. Actuaciones correctas, pero claramente marcadas por el caracter del director, hacen que, unido a la desaparición repentina del actor principal, todo se vuelva tremendamente complicado. Bellas imágenes oníricas catalizadas por un Dr. Parnassus irrelevante, flojo en la actuación y dejado en el guión. Típica lucha del bien y el mal, pero con el prisma de viñeta surrealista de su director.


VALORACIÓN:


Lo mejor: El tributo a sus origenes en Monty Python, con el baile de los policias con medias y tacones al puro estilo del gag del Lumberjack.

Lo peor: El barullo, el aturullamiento de historia que la hace incomprensible en su profundidad e irrelevante en su superficie.